jueves, 27 de febrero de 2014

TBQ

Hola chicos. Hoy fui a consultorio de tabaquismo a San Martin!!! Realmente estuvo muy interesante, ya había ido en segundo en APS pero ahora se ve desde otra perspectiva. Vi tres pacientes.

Los dos primeros eran esposos. Primero entró la mujer, de aproximadamente 60 años diciendo que quería dejar de fumar. En toda la consulta se la vio muy preocupada y angustiada, pero estaba motivada para dejar este hábito. Nos contó que su marido había estado internado 33 días en terapia intensiva por múltiples cirugías cardiovasculares y que durante ese tiempo no tenía ganas de fumar, solo lo hacía por costumbre. Comentó que sus reuniones entre amigos giraban en torno al cigarrillo, todos fuman y que algunos también estaban intentando dejar. Lo que más me llamó la atención es que dijo que no conocía el cine, ni el teatro, ya que su marido no puede estar en lugares donde no se fuma, que tampoco pordía acompañarla al supermercado. Comentó que fueron una sola vez con su hijo y que se tuvieron que ir por las ganas de fumar de su esposo. Dijo que era muy dependiente del tabaco y hasta se ponía un poco violento cuando no podía fumar. Básicamente toda su consulta giro en torno a su marido.

Luego entró el señor, también de 60 y pico de años, con múltiples factores de riesgo cardiovasculares: HTA, DBT, dislipemia, claudicación intermitente. Había tenido un IAM en 2004, con 3 stens cardíacos. Y hacía una semana que salió de terapia intensiva, le recanalizaron la mesentérica superior, una de las ilíacas, la carótida y ya no me acuerdo que más. A diferencia de su esposa el llego a la consulta diciendo que tenía que dejar de fumar ya que el médico le dijo que debía hacerlo. El señor mencionó dos veces a su esposa en toda la consulta y fue relacionado al cigarrillo. Dijo que quería dejar de fumar para tener otra oportunidad y aprovechar a sus nietas. En dos o tres ocasiones casi se larga a llorar. Este paciente ponía muchas excusas para dejar de fumar pero también estaba motivado. La médica me dijo que no le creyó muchas de las cosas que decía, y que iba a evaluarlo más en las siguientes consultas.
Lo que me resultó muy interesante es que la médica les recalco a cada uno que no debía depender el uno del otro, que la decisión de dejar de fumar debía ser individual a pesar de que si la pareja lo dejara o no.

El tercer paciente era un hombre de 30 y pico de años, no vidente, bajo tratamiento psiquiátrico y con una baja motivación para abandonar el hábito. La médica me comentó que era muy difícil trabajar con él ya que la mayoría de las actividades eran escritas. Llegó a la consulta diciendo que no había podido hacer nada porque le había dolido mucho la muela. Este era su segundo encuentro con la médica y con él ya estaba planeando el Día D, que es donde los pacientes deciden dejar de fumar.

Me surgieron muchas dudas. Algunas de ellas fueron:
- Primero me pregunto cómo se debe tratar un paciente adicto, qué y hasta cuando creerle y como manejar esta falta de confianza desde parte del médico hacia lo que nos cuentan los pacientes

_ Y otra duda o pregunta que me surgió es por qué las obras sociales y las prepagas no cubren los tratamientos para dejar de fumar ya que son carisimos, aproximadamente 18$ el parche de nicotina que debe usarse una vez al día

2 comentarios:

  1. Euge, comparto tu duda realmente es algo que siempre pienso, hasta que punto confiar en aquello que los pacientes nos cuentan?, si bien ellos son los que se están acercando al sistema de salud ¿Por qué mienten en algunas cuestiones?y ¿Como hacen los médicos para sobrellevar esas situaciones.

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  2. Eugenia, en relación a la primera pregunta que planteas de como es el tratamiento de una adicción, sobre tabaquismo hay varias cosas escritas, porque no buscan cuales son las estrategias y que evidencia tienen para ayudar a nuestros pacientes a dejar de fumar?

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